El Terremoto de Chile: Una Luz en la Oscuridad

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Las tragedias y los grandes desastres muchas veces sacan a relucir las peores características de los seres humanos. El terremoto del bicentenario no ha sido la excepción. Por televisión hemos sido testigos de imágenes de violencia, vandalismo y saqueo. Hemos visto como un grupo de desconocidos causaron un incendio intencional en una multitienda del destruído Concepción. Vecinos de varias ciudades de la octava región se han organizado para repeler intentos de saqueo en sus domicilios. La ola de violencia obligó a que el gobierno dictara el Estado de Sitio para esta zona.

Bandas de delincuentes han asaltado supermercados en Santiago, una ciudad en la que el daño causado por el movimiento telúrico fue bastante menor.

Sin embargo, estos desastres también suelen sacar a relucir lo mejor de lo nuestro, y estos son los hechos que quiero atesorar en mi memoria cada vez que recuerde el terremoto de la madrugada del 27 de febrero de 2010.

En Puerto Montt, apenas conocida la devastación, los pilotos del grupo 5 de la FACH se prepararon para acudir en ayuda de los damnificados. Tuvieron que tomar la decesión de despegar en sus viejos Twin Otter a sabiendas de que la pista del aeropuerto de Concepción se encontraba sin luces para orientar su aterrizaje. Pese a ello tuvieron la determinación de actuar como si nos encontraramos en estado de guerra y tomaron tierra teniendo como única fuente de iluminación, la luz de la luna.

También voy a recordar a los bomberos de la Fuerza de Tareas de Puerto Montt. Voluntarios que no reciben un peso por su trabajo, pero que en la misma noche del 27 llegaron hasta la zona del desastre para colaborar en las labores de rescate.

Pero la imagen que se quedara grabada en mi memoria será la de una mujer que se negó a participar en el saqueo del Hipermercado Líder de Concepción. Recuerdo que TVN transmitía en directo el pillaje, mostrando a personas que arrancaban no sólo con alimentos, sino también con pantallas LCDs o Lavadoras. En ese momento el periodista del canal estatal Amaro Gómez Pablos vio a una mujer que observaba el saqueo mientras abrazaba a su hijo. Cuando le preguntó que hacía allí, ella le dijo que había escuchado que estaban regalando alimentos, pero que así no los quería, no estaba dispuesta a robar para obtenerlos.

Así, en nuestra hora más oscura, hay personas e instituciones que han sido capaces de dar ejemplos de sacrificio, abnegación y honestidad a toda prueba.

Es por ello que confío que nos levantaremos de nuevo. Reconstruiremos nuestro país y saldremos adelante.

VIVA CHILE

 

 


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